ESTABLECER CONTACTO

Por Ana Domínguez. 25/02/2020

Llevo tiempo necesitando sentarme un rato para poder ordenar mis ideas y plasmarlas; darme un espacio y observar mis pensamientos para tener una visión de conjunto. Últimamente, varios factores me han “empujado” para permitirme éso que quería y no me daba: TIEMPO. Gracias a mi CHICO por hacerme estar PRESENTE conmigo cada día. Gracias a mi AMIGO por esa capacidad para expresar y enseñar que tiene; gracias a Meet the Tide y a este nuevo curso por los deberes y por forzarme a darme tiempo. Y gracias a todos los que me rodean por permitirme el contemplar y aprender de ellos.

He empezado un nuevo curso de terapia craneosacral biodinámica (mis “magias”). Para mí, ésto es una forma de relacionarme con el otro. A priori, parece que lo que se usan son las manos pero es algo más; es una relación desde lo más profundo de tu SER y, al estar tan expuesto, al mostrarte tal cual eres, en el otro se produce ese reflejo y sólo le queda mostrarse sin armaduras. Sin tapujos. Sin artificios. Un momento para SER plenamente con el otro.

Al vivirlo como una forma de relacionarse, me ha servido para descubrir esas estrategias, esos hábitos, esas armaduras que me ido forjando y también me llegaron por herencia, de tal forma que mi manera de relacionarme era más bien una defensa. Pero, ¿de qué me tengo que defender?

En terapia craneosacral, lo primero que se aprende es a establecer el contacto y, dentro de éste, lo primordial es hacerlo con uno mismo. ¿Dónde estoy en este momento? ¿Cómo me encuentro? ¿Qué puedo ofrecer? ¿Dónde establezco mi espacio y mis límites a partir de los cuáles me relaciono con el otro? Este es el paso más importante de todos y el que más veces paso por alto ( soy una alumna malísima porque llevo bastantes años con este trabajo y el primer paso me sigue costando mucho).

Al hablarme de este centrarse en uno mismo, rápidamente hice la conexión con mi día a día y con la forma que tengo de entablar mis relaciones con los demás, ya sean familia, pareja, amigos, pacientes… ¿Pienso en algún momento en mí? ¿Pienso que pensar en mí es egoísta? ¿ O quizás si pensara más en mí y en establecer mis límites, no pondría en el otro ciertas expectativas y él tendría la libertad para ser él mismo? ¿Quizás ésto de que hay gente que me roba energía no es así sino más bien es que la voy regalando sin control? No sé si a ti ( si es que hay alguien que pueda leer  ésto), resuenas con alguna de estas cosas que voy contando aquí pero cuando me encontré de frente con ellas fue, primero como un tortazo ( siento si es así; espero que no te duela mucho) y segundo, fue muy liberador
porque me di cuenta de la armadura tan pesada que cargaba, del cansancio que me provocaba yo misma y de que las cosas son fáciles cuando se hacen desde el corazón.

¿Y cómo entro en contacto conmigo mismo?, podríamos preguntarnos ahora. Para mí, cualquier estrategia que me conecte al cuerpo, que es lo que más nos ancla al AQUÍ y al AHORA, me resulta muy útil. Y si encima me gusta y me conecta con esa alegría de vivir, pues el quitarse la armadura después no dará tanto miedo. Propuestas que te hago podrían ser sentarse y sentir el cuerpo, sentir la respiración en tu cuerpo, un paseo sin música, sin móvil o cualquier actividad cotidiana sencilla en la que estés plenamente a “éso”. Mi hermana habla de darse pequeños placeres diarios, para ella es ir hacerse las uñas y también vale si ahí te haces un pequeño scanning para verte y sentirte.

¿Cuántas veces te dedicas un ratito para ti?
¿Cuántas veces te paras a sentirte, a ver cómo vas llevando el día?
¿Cómo es éso de vivir este nuevo día, que es irrepetible?
¿Cuántas veces te parecen tus días iguales?
Quizás si nos paráramos a sentir los matices, a sentirnos, conectaríamos con esa tremenda potencia que tiene la vida y la energía que hay dentro de nosotros al estar vivo. Al vivir. Al SER plenamente.

Para mí, ésto de establecer el contacto con uno mismo es un hábito nuevo, muy reparador y revitalizante pero como toda nueva adquisición, hay que prestarle atención durante un tiempo hasta que se automatice y se integre pero, de momento, me siento como una dinamo; me recargo con el día a día y disfruto mucho de esos matices que sólo puedo percibir yo por vivir en este cuerpo y sentir las cosas como sólo yo las puedo sentir.

Espero que no haya sido un tostón. Es una forma que tengo para expresarme y compartir ciertas ideas. Y superar mucha vergüenza…

Si te sirve de alguna forma, fenomenal. Si no, gracias por escuchar. :-)

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7 comentarios
    • anita
      anita Dice:

      Muchisimas gracias bonita!!! Yo sí que aprendo de vosotros. Gracias por tu honestidad y tu confianza. Gracias por el regalo que me das cada vez que nos vemos.

      Responder

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